EL NIÑ@ TÍMID@

 
 
 
 
 
 
 
 

Niño tímido

***Lenguaje Inclusivo: Actualmente estamos trabajando para adaptar todos los artículos de nuestro Blog, este texto está aun pendiente de revisión y modificación.***

EL NIÑ@ TÍMID@

 

Todos los papás fantaseamos imaginando como serán nuestros hij@s en un futuro. Nos los imaginamos en el cole con sus amigos/as, su adolescencia, visualizamos como seremos nosotros e incluso como será nuestra relación con ellos, una relación sana, de apoyo mutuo, de confianza…

Todos queremos hijos felices, seguros de si mismos, que reconozcan y expresen sus sentimientos, que trabajen para conseguir sus sueños, hij@s que no tengan miedo a nada ni a nadie.

 

Los padres que tenemos hij@s tímidos, en determinados momentos tememos por nuestros pequeños pensando que pueden ser niños manipulados, que por su carácter puedan ser fácilmente presa del engaño o incluso victimas de burla, y eso nos inquieta.

Es una realidad que no tenemos una bola mágica para librarnos de todos estos pensamientos negativos (que no tiene porqué ser reales). Pero si percibimos que  nuestros hij@s tienen algún tipo de dificultad a la hora de expresarse fruto de su carácter y queremos potenciar y fomentar la confianza en si mismos, podemos intentar poner en práctica estas ideas:

 

  • Darle la iniciativa sin presiones para que interactúe con otras personas independientemente de la edad. (ejemplo: Ir a comprar el pan: “¿llevas esta moneda de1€ y me ayudas a pagar?” no le pediremos que hable con el tendero, solo que participe en la compra) Más adelante podremos animarle a pedir el pan.
  • Funciona muy bien hablar con los niños/as explicándoles el porqué de hacer o decir ciertas cosas (ejemplo: con complicidad, de camino a casa de unos amigos: “cuando llegamos a casa de alguien es importante saludar para que sepan que hemos llegado y que nos alegramos de verles”) No lo obligaremos a saludar ni dar besos a la llegada, pero una vez explicados los motivos de la acción nosotros ratificaremos nuestras palabras con el vivo ejemplo: saludando con voz alta y clara “¡Hola! ya llegamos”)
  • Hacer preguntas abiertas de manera natural siempre sin presionar esperando respuestas. (ejemplo: Cuando el niño sale del cole: ¿qué es lo mejor que te ha pasado hoy en el cole?, ¿Cuál ha sido el momento más divertido del día? ¿dónde te gustaría celebrar tu cumple con los amigos del cole?)
  • No hablaremos ni haremos gestos delante del niño/a haciendo alusión a su timidez. Aunque sean pequeñitos no subestimemos nunca la capacidad de un niño en comprender o intuir un juicio de valor.
  • Ir a lugares dónde haya niños/as (si es posible de la misma edad o similar) donde se propicie un ambiente natural que será lo más similar a lo que se vivirá en el patio del colegio. Es una buena idea mantenerse cerca para aportar seguridad. Intentaremos en la medida de lo posible no intervenir en los juegos entre niños/a, no olvidemos que la finalidad de nuestros actos es conseguir la autonomía en lo que a relaciones sociales , con sus iguales. No favoreceremos al niño/a si continuamente intervenimos. Aunque no sea nuestra intención con ello estaremos transmitiendo al niño un mensaje: “te voy a enseñar como se hace porque no lo haces bien o no sabes hacerlo” provocando de este modo más inseguridad.
  • Si se da una situación desagradable en la que creamos que es necesario intervenir porque nuestro hijo/a está viviendo una situación de desventaja que puede causarle un sentimiento negativo de agobio o miedo. Intervendremos de una manera relajada bajándonos a su altura y poniendo palabras a sus emociones. (ejemplo: un niño/a le quita un juguete o le empuja, bajaremos a su altura, lo acompañaremos en el “conflicto” y diremos en voz alta y clara al otro niño/a “no quiero prestarte mi juguete, devuélvemelo” o “¡oye! ¡no me gusta que me empujes!”. De este modo no estamos diciéndole a nuestro hijo lo que tiene que hacer si no que es lo que puede hacer cuando viva situaciones similares. Con el tiempo el niño/a terminará por reproducir lo que ha conocido como solución.
  • También podremos animarlo en situaciones en las que veamos que por vergüenza “se queda atrás”. Pero siempre pensando que nuestro objetivo es darle herramientas para que pueda expresarse, no queremos que sea sumiso a nuestras peticiones. (ejemplo: estamos en una fiesta y comienza un espectáculo, todos los niños/as corren hacia el acontecimiento ocupando los primeros lugares y nuestro hijo/a se queda parado ante la muchedumbre o en los últimos puestos. Podremos sugerir “Quizás si te pones un poco más cerca puedas ver mejor” y esperaremos a ver su reacción para si es necesario después de unos minutos añadir “¿estás bien ahí o te gustaría que te ayude a buscar un sitio más cerca ?”) La importancia de esto, como en cualquier aprendizaje es que no sea impuesto, que todas las acciones nazcan de una necesidad real y que el niño/a sepa poner palabras a sus deseos para conseguir sus objetivos y evitar frustraciones.

 

Y recordemos siempre siempre que cada niño/a tiene su personalidad y con ella sus maneras de sentir, expresarse, relacionarse.

 

Que los niños/as son grandes imitadores y que interiorizan de una manera mucho más efectiva observando nuestros actos para posteriormente imitarnos cuando menos lo esperamos.

 

Pero no olvidemos en ningún momento que la finalidad de esta “lluvia de ideas” es otorgar a nuestros hij@s las herramientas para que puedan ser autónomos, emocionalmente felices y poseer inteligencia emocional. Nunca conseguir que actúen, digan o hagan del modo en que nosotros lo haríamos”.

 

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Etiquetas

crianza, educación, escuela, niño tímido, timidez